Este hotel es mi recomendación si
quieres pasar unos días en Ottawa. Es un
Bed and Breakfast muy bien situado, en el barrio
de Sandy Hill, puedes ir caminando al centro y visitar los
lugares más importante. Además, buen precio.
Es una casa victoriana de 1904 catalogada por la propia ciudad de Ottawa, muy bien decorada, llena de rincones y de recuerdos de família. Me encantó! Cuenta con 6 amplias habitaciones, cada una con sus detalles (lavabo fuera de la habitación a compartir entre los demás huéspedes).
Los desayunos son muy completos:
todo tipo de cereales, zumos, café, bollería, fruta... etc
El establecimiento está regentado por Richard, un señor encantador, amable y con el que a medida que vas hablando con él te das cuenta de que ha vivido mucho. Ya me sorprendió cuando reservé desde España que el propietario me llamara desde allí para reconfirmar detalles de la reserva. Lo habitual es que las dudas se aclaren via email, no por teléfono. El caso es que cuando llegamos allí, el dueño y su perro Sunny muy amablemente nos dieron la bienvenida.
¿Te acuerdas de la serie de TV
infantil Los Fragle Rock? El perro es como el de la serie...
Es un encanto de animal, bien amaestrado, cariñoso, juguetón y
grande... muy grande.
Richard te dará toda la información que necesites de la ciudad, sugerencias en función de la idea que llevas para descubrirla. Alojarnos en este hotel fue un plus añadido a la ciudad de Ottawa.
INFORMACIÓN ADICIONAL




El museo es un viaje por los 20.000
años de historia de la Humanidad en tierras canadienses. Es uno
de los museos más visitados y populares del pais y no me extraña.
Con recreaciones incluydendo audio de escenas de la
historia del país, reproducciones de barcos, calles ambientadas
de época con todo lujo de detalles y una parte dedicada a los
niños dónde pueden jugar, tocar y experimentar.
