la Habana
Color, calor, alegría, vida... Eso es La Habana. Pero sobretodo la música. No hay día ni esquina en la que no suene una guitarra o una voz entonando cuatro notas. De la mezcla de razas y culturas a lo largo de la historia (esclavos provenientes de África, españoles, colonizadores, americanos ...) ha surgido un pueblo con una identidad propia, con sentimiento y una personalidad desbordante. Son extrovertidos, divertidos, guasones y muy orgullosos de ser quienes son.
Desde el tejado del hotel Sevilla (todo un clásico en la ciudad) puedes ver los tejados de La Habana Vieja como si de una ciudad de post-guerra se tratase. Nunca dirías que una ciudad pudiera brillar tanto a pesar de que sus fachadas se caen a pedacitos, no cableado nuevo para arreglar las instalaciones eléctricas y las aceras están gastadas. Indispensable pasear por la parte antigua de la ciudad y el Malecón. En La Habana Vieja encontrarás la plaza de las Armas, la plaza de la Catedral, la plaza Vieja, fabrica de puros Partagas y un montón de calles con casas que recuerdan los patios andaluces con las ventanas enrejadas, pequeños palacetes, conventos...
RECOMENDACIONES
Para moverse por la ciudad en mi opinión lo mejor es el taxi. Aunque parezca un poco "snob", es barato y seguro. Los autobuses de linea o camelleros, siempre van llenísimos y son un poco liosos.Eso sí, negocia y cierra el precio de un taxi antes de subirte a él. - Si te gustan los boleros y el son cubano, pásate por La Casa de La Trova en la calle San Lázaro 661 (La Habana Vieja). La entrada es gratuita y a partir de las 19.00 que abre el local enloquecerás con las improvisaciones de los músicos. Este es uno de los muchos lugares dónde encontrarte con los ritmos cubanos (La Casa de la Cultura, El Gato Tuerto son otros locales )
CURIOSIDADES
El Mojito fue creado en la Bodeguita del Medio. Es el cóctel nacional. Con 2 cubitos de hielo en un vaso alto y el el zumo de medio limón verde, se añade media cucharada de azúcar, 2 gotas de angostura y 1 medida de ron blanco. Se llena el vaso de agua con gas y por último se añade hojas de menta. - Fue Ernest Hemingway uno de los que dio fama mundial a este mismo bar (La Bodeguita del Medio). Muchas ciudades llamaron la atención de este inquieto escritor, pero ninguna como La Habana. Decía que el clima cubano y su actividad "le llenaba de jugos" (una manera de expresar la energía creativa que le invadía). La habitación 511 del hotel Ambos Mundos dónde se alojaba se mantiene intacta a cuando se alojaba el conocido estadounidense.
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