Sighisoara: bajo la sombra de Drácula

Esta ciudad medieval de Rumanía es una de las más bellas del país, apenas conocida por la leyenda del conde más temido de todos los tiempos: Drácula.
El casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad y mantiene intacta su estructura. Calles empedradas con nombres del gremio de oficio, torres de defensa originales del perído medievo y casas del siglo XVI. Entre el laberinto de callejuelas, asoma la Torre del Reloj, el palacio del Ayuntamiento y la iglesia de la Colonia.
Pero si algo está presente desde que cruzas la muralla que rodea a la ciudad es el alma de Vlad Tepes. Su imagen aparece en cada esquina. Es el mayor reclamo turístico de la región. Sus metodos de tortura y muerte (sobretodo el empalamiento) y toda la sangre que derramó ha hecho famosa a toda la región de Transilvania.
Parece una ironia que algo tan tétrico sea una alegria para sus ciudadanos. Es una fuente de ingresos garantizada. Si te gusta el tema, tienes hasta rutas turísticas macabras que te llevan al museo de torturas, un antiguo calabozo, y la antigua casa de Tepes (ahora un restaurante con la especialidad gastronómica de "tapa del conde").
CURIOSIDADES
Fue Bram Stocker quien cogió la historia de Vlad Tepes, lo convirtió en vampiro inspirado en la costumbre de la época de beber la sangre del enemigo y creó el personaje de Drácula. - De la Torre del Reloj salen siete figuras de madera que recuerdan los dias de la semana y asoman puntualmente cada medianoche para recordar que ha llegado la hora de los vampiros.....uuuuuu
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Comentarios sobre Sighisoara: bajo la sombra de Drácula
qué bonito! por una parte da pena que no sean tan conocidos estos sitios, pero por otra se agradece, para que no se saturen...
Buenísimo !!! gracias por contarnos algo más sobre este lugar!!! ideal para ir durante noches de luna llena, no deja de ser romántico a pesar de ser un poco tenebroso...
Nosotros estuvimos en Sighisoara hace un par de años y tétrico no es ;) Más bien al contrario. Es una ciudad preciosa, llena de restaurantes agradables, en la cima de una montaña y, bueno, con bastante turismo interior.
Una curiosidad, el verdadero castillo de Vlad Tepes no está en Sighisoara sino en las montañas, en un desfiladero en el paso que cruza los Cárpatos. Para llegar hay que subir una escalera que da un poco de miedo y que lleva a unas ruinas de lo que debía ser una magnífica atalaya. ;)
Saludos
,lr